¿De qué sirve lo que hago?
La segunda historia que Jesús contó para ilustrar cómo es el reino de los cielos aparece en Mateo 13:31 y dice que el reino, o sea, su cultura y gobierno, es como un pequeño grano de mostaza que llega a ser un gran árbol para que los pájaros aniden en él.
Esta historia en particular me encanta porque habla de una de las características esenciales de esta manera de pensar.
Nos dice que el reino de los cielos es algo que sirve a los demás, no que se sirve de ellos, manteniendo siempre su característica de humildad. Esto se dice de la semilla de mostaza, que es la más pequeña, es discreta, pero así llega a convertirse en un gran árbol, el más grande y entonces no sólo piensa de sí mismo que es grande, fuerte y hermoso, sino que extiende sus ramas para que las aves posen en ellas, para que incluso hagan nidos en sus ramas.
Así es como nosotros debemos pensar. Que lo que logremos y hagamos sea para servir a otros, no para gloriarnos, que lo que obtengamos sea para acoger a otros, que nuestra utilidad no sea una de autosatisfacción, sino una que se extiende y alcanza a terceros.
Cuando somos como árboles que damos sombra, que ayudamos a los otros, que damos fruto, entonces nos estamos acercando más a esta nueva cultura, a esta manera de vivir y de pensar.
Esta es una manera de trascender y no permanecer en el limitado sitio de autocomplacencia.
Hay que mantenernos humildes mientras crecemos para servir a otros.
